Cd. Delicias, Chih. 16 de septiembre de 2026


Por obra del Espíritu Santo ?

Mujer se embaraza y da a luz a un hjo sin contacto físico

Fecha/hora de publicación: 30 de junio de 2026 15:56:49

Es una historia tan improbable que cualquiera juraría que se trata de un guion de cine. Y sin embargo es muy real, y ocurre tras los muros de una prisión de Miami. Daisy Link, de 29 años, y Joan Depaz, de 23, están ambos encarcelados en el centro correccional Turner Guilford Knight, en el condado de Miami-Dade. Ambos acusados de asesinato. Y ambos separados por pisos... que nunca cruzarán para encontrarse en persona.

Porque Daisy y Joan nunca se vieron cara a cara. Ni una sola vez. Su historia de amor nació donde nadie lo habría imaginado: a través de un conducto de ventilación. Piso contra piso, voz contra voz, los dos reclusos se enamoran hablándose por el conducto de aire que conecta sus celdas. Un romance clandestino, susurrado en el metal.

Pero la pareja quiere más que un amor de conducto. Quiere un hijo. Y es ahí donde la historia se vuelve increíble. Joan idea una estratagema digna de una película de fuga. Envuelve su esperma en plástico, lo ata a una cuerda fabricada con sábanas rasgadas y lo hace descender a lo largo del conducto. Varias veces al día, durante todo un mes.

Al otro extremo, Daisy recoge el preciado paquete. Con la ayuda de un aplicador, se realiza ella misma la inseminación, intento tras intento. Y lo inverosímil acaba por suceder: queda embarazada. “No puedo creer que haya funcionado “ confesará, atónita ante el éxito de su plan.

En junio de 2024, Daisy Link da a luz a una niña. Para despejar toda duda, se realiza una prueba de ADN. El resultado es contundente: Joan Depaz es efectivamente el padre. El “bebé milagro “, como algunos lo apodaron, nació de un amor que jamás conoció el menor contacto físico.

Detrás de la historia rocambolesca, la realidad judicial sigue siendo grave. Daisy Link fue declarada culpable del asesinato en segundo grado de Pedro Jimenez, abatido frente a su casa. Joan Depaz, también condenado por asesinato en segundo grado, cumple una pena de 25 años de prisión. En cuanto al establecimiento, abrió por fuerza una investigación: ¿cómo pudo una falla de seguridad semejante permitir que dos reclusos concibieran un hijo a distancia, ante las narices de la administración?

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