Banco de México decidió disminuir en 25 puntos la Tasa de Interés Interbancaria a un nivel de 6.50%
Fecha/hora de publicación: 07 de mayo de 2026 17:01:10
En el primer trimestre de 2026, la actividad económica global se habría expandido a un ritmo mayor que el del trimestre anterior. En las principales economías avanzadas, la inflación general repuntó en marzo
como resultado del alza en los precios de energéticos, mientras que la subyacente exhibió persistencia en varios países.
La Reserva Federal mantuvo sin cambio la tasa de fondos federales en su reunión de abril. La incertidumbre asociada con el conflicto en Medio Oriente se moderó, aunque permanece elevada.
Los mercados financieros internacionales y los precios de las materias primas mostraron volatilidad y un desempeño mixto. El dólar se depreció. Las tasas de interés gubernamentales en Estados Unidos presentaron movimientos acotados.
El impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global es incierto y dependerá de su duración e intensidad.
Desde la pasada decisión de política monetaria, las tasas de interés de valores gubernamentales en México mostraron disminuciones en los plazos cortos y medios, y aumentos en los largos. El peso mexicano se apreció. En el primer trimestre de 2026, la actividad económica registró una contracción.
En este contexto, se prevé un mayor grado de holgura que el previamente anticipado y persisten importantes riesgos a la baja hacia delante.
Entre la primera quincena de marzo y el mes de abril, la inflación general disminuyó de 4.63 a 4.45% como resultado de un descenso en la inflación subyacente, que pasó de 4.46 a 4.26% en ese mismo periodo.
Conforme a lo previsto, no hay evidencia de efectos de segundo orden derivados de las medidas impositivas adoptadas a inicios de año. Las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 exhibieron aumentos. Las de mayor plazo permanecieron relativamente estables en niveles por arriba de la meta.
Los pronósticos de la inflación general para el segundo y tercer trimestre de 2026 se ajustaron al alza debido a niveles previstos más elevados para la inflación no subyacente en ese lapso. Aquellos para la
inflación subyacente no se modificaron. Se continúa anticipando que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2027.
Los pronósticos están sujetos a diversos riesgos. Al alza: disrupciones por políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; persistencia de la inflación subyacente; presiones de costos; una tendencia a la depreciación del peso mexicano; y afectaciones climáticas.
A la baja: una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos; un menor traspaso de aumentos en los costos; y menores presiones por la apreciación que la moneda nacional registra desde el año pasado. Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza. Los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la agudización de los conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones.
Sus efectos podrían implicar presiones sobre la inflación en ambos lados del balance.
La Junta de Gobierno juzgó apropiado realizar un recorte adicional a la tasa de referencia y con esto concluir el ciclo iniciado en marzo de 2024. Ello en congruencia con la valoración del actual panorama inflacionario. Consideró los niveles observados del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la actividad económica, que implica una ausencia de presiones de demanda en la economía, y el grado de restricción monetaria que se ha implementado. De esta forma, la Junta de Gobierno, con la presencia de todos sus miembros, decidió por mayoría reducir en 25 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 6.50%.
Hacia delante la Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Juzga que la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno
macroeconómico, incluidos aquellos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones.
El Banco Central reafirma su compromiso con su mandato prioritario y la necesidad de perseverar en sus esfuerzos por consolidar un entorno de inflación baja y estable.
