Cd. Delicias, Chih. 21 de febrero de 2019


ROMA la película, muchos detractores en México

Fecha/hora de publicación: 23 de enero de 2019 13:27:56

Particularmente me siento muy complacido por la nominación de la película Roma, a los premios de la academia más prestigiada, en cuanto a calificar lo más bien realizado o elaborado del cine internacional.

Como asiduo veedor de películas de casi todos los estilos, en esta película veo que una persona de la raza aborigen a la cual muchos pertenecemos en México, que vive el día a día de muchas personas que son ignoradas e invisibles para los “blanquitos” de este país, para conocimiento de muchos está, hoy ya actriz, se gana la vida como maestra de preescolar, por lo que si actuó su papel en la cinta, además no hablaba el dialecto mixteco que se utiliza para comunicarse en el estado de Oaxaca, de donde es originaria su familia.

Bastantes integrantes de esta sociedad de críticos que si conocen de cine, sin estereotipar a los actores, reconocen en esta cinta una excelente dirección, una gran actuación de “Cleo” así como una muy buena realización de escena.

Los detalles que los críticos de sofá esgrimen como negativos de esta obra cinematográfica son, que brinca del año 1970 al 1968 por las escenas del 2 de octubre que a muchos no se les olvida.

Varias vidas se ilustran en esta película desde la empleada doméstica, la mujer que vive al amparo de un protector económico, la abuela que vela por su hija y sus nietos, un hombre con una doble vida, una familia que vive su propia realidad con sus perros.

El momento sublime es cuando la empleada doméstica en la playa, salva a los niños de ahogarse aun poniendo su vida en peligro y lo hace al parecer por el vínculo afectivo, que ella sí, desarrolló con los niños que cuidaba en la casa donde trabajaba como empleada doméstica.

Muchos detalles más, que deberían de hacernos sentir muy orgullosos de esta cinta mexicana y las actrices y actores que en ella actuaron, y mejor no denostar a la novel actriz solo por ser morena y no ser güerita, como muchas o muchos mexicanos se sienten, aun con la carga antropológica que nos cargamos.

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